Tengo un pequeño karateca en la panza. Si es nena le pondré Daniela, y si es nene Daniel. Deberán referirse a él como Daniel San, y yo seré una mezcla de Sayuri con el señor Miyagi, y seré su protectora e impulsora. Jugará con la niña de ojos de animé y pelo rosa, y quizás se tiña el pelo de violeta. Quizás yo también.
Compraremos cosas kawaii juntos. Llenaremos la casa de cosas kawaii, y coleccionará Re-ment conmigo. Primero será el set decorado con honguitos. Después la cocinita, y ya veremos como hacemos con el resto.
Nuestro sueño será conocer Tokyo, practicaremos mucho nihongo y lo hablaremos como un código secreto. Cuando nos pregunten para qué estudiamos nihongo, responderemos que nos da pena la gente que cree que aprender es tonto.
Será educado y ordenado, como su hermana. Se reirá a carcajadas bien fuertes sin importarle lo que piensan de él. Cantará todo el día, sobre todo canciones inventadas. Le gustarán los jazmines, por su olor, y los cactus por su hostilidad. Me dirá mamá, mamucha, Lol, Loles, o Sole, o cualquier otro apodo que le enseñe la reina.
Dibujaremos juntos las paredes y prepararemos tortas llenas de mousse de chocolate. Soñará con los ojos abiertos sin importar si es de Leo, Tauro, Piscis o cualquier signo. Quizás lo bautizaré, y haré un combo secreto con su big sister. Pero no se lo diremos a nadie, así no tendremos testigos. No le gustarán las etiquetas, ni referirse a las personas por sus características físicas. No será una Susanita, pero tendrá un gran respeto por la familia. Hará las cosas por él mismo, y nunca dependerá de nadie. Será libre como el viento, con las alas grandes y la mente abierta. No juzgará a las personas por sus gustos, ni raza, ni religión, ni cuadro de fútbol, ni nada de nada. No juzgará.
Sabrá muchas cosas y conocerá muchos lugares.
Volaremos juntos, juntos los cuatro. De la mano o sueltos, eso no importa, porque no necesitamos estar atados para estar juntos. Seremos felices, o lo intentaremos lo más que podamos. Nos apoyaremos y amaremos incondicionalmente porque para eso está la familia. Seremos fuertes como la roca, y nadie podrá tirarnos abajo.
Daniel San, te estamos esperando con muchas ganas y muchas ilusiones. Lo único que te pido es que intentes patear más despacito, ya verás que soy algo chiquitita y tengo miedo que me rompas :)